Las calderas de gas alimentadas por gases renovables como el biometano o el hidrógeno renovable se podrán seguir utilizando e instalando en los hogares más allá de 2040, según confirma la Comisión Europea en su guía oficial para la transposición de la Directiva (UE) 2024/1275 sobre la eficiencia energética de los edificios (EPBD).
El texto no prohíbe la tecnología, sino el uso de combustibles fósiles a partir de 2040 y establece qué son las “calderas de combustibles fósiles”, que se tendrán que eliminar progresivamente hasta 2040: son aquellas que estén alimentadas por gas natural, carbón o gasóleo.
Las calderas de condensación actuales están preparadas para funcionar con gases renovables como el biometano o el hidrógeno, por lo que pueden tener una larga vida sin restricciones más allá de 2040.
